Científicos de la Universidad de Harvard están desarrollando un dispositivo basado en un chip capaz de simular los complicados comportamientos mecánicos y bioquímicos de los órganos humanos, estos dispositivos tienen como fin reducir el número de ensayos con animales.
El DrIngber y sus colaboradores han probado dispositivos que son capaces de imitar con precisión el pulmón, corazón, hígado, riñón, intestino, páncreas, piel y médula ósea. Su labor Lung-on-a-Chip fue recientemente galardonado por su avance en la sustitución, mejora y reducción de la investigación con animales, además se espera que esté listo para lanzarlo al mercado en los próximos cinco años.
Aunque cada chip tiene un diseño único, todos consisten esencialmente en una serie de canales y membranas alineadas con las células humanas, el objetivo es dar a las empresas y laboratorios farmacéuticos un sistema que simule múltiples órganos que funcionan al mismo tiempo como un cuerpo real. De ser así, estos simuladores de órganos podrían rebajar el número de test con animales, para el desarrollo de nuevos fármacos.



